Justo cuando el reloj marcaba las 09:30 horas de este sábado, tal como estaba programado, la carroza con el ataúd de Miguel Ortiz Lillo (57), personaje serenense -conocido como «El Cabeza de Lápiz«- llegó hasta la puerta del Cementerio Municipal de La Serena. No más de cuatro vehículos eran parte del cortejo.
Cerca de un treintena de familiares y amigos le acompañaron hasta su última morada en el pabellón 11 del camposanto.
En su despedida hubo oraciones y palabras sobre su vida. Su hermana pidió que lo recordaran como un hombre bueno y soñador, que siempre estuvo dispuesto a ayudar a quien se lo pedía. También se destacó su personalidad soñadora…»el hizo cosas que muchos otro hubiesen querido hacer. Era un loco lindo, un loco soñador. Él siempre cumplía sus sueños«.